sábado, 1 de febrero de 2025

LA SOLEDAD DEL ABOGADO

LA SOLEDAD DEL ABOGADO

"y me senté a escribir un rato para evadir la soledad ja, ja".

Para este servidor, la más bella de todas las profesiones, jamás me pude equivocar cuando la elegí. Ahora bien, eso no significa que uno como Abogado no pase momentos de tensión, estrés y sobre todo soledad. ¿Cuántas veces te has sentido solo o sola en la profesión de la abogacía? La sensación de
soledad es muy habitual en algunas profesiones y, especialmente, en esta. No solamente lo digo yo, lo dicen mis colegas y también lo dicen los jueces.

En la Universidad, pese a que muchos trabajos, investigaciones o exposiciones te han enseñado a estudiar en equipo, la profesión de abogacía se ejerce individualmente, solito y por tu cuenta, aún con la ayuda y acompañamiento en ocasiones de algún colega o colegas.

Ya sea que estés en un despacho grande, mediano o pequeño, o sobre todo si te has decantado con abrir tu propia firma, la soledad será una fiel compañera que te acompañará en tu día a día y por siempre mientras ejerzas una profesión de este tipo.

“La soledad no me debilita, me fortalece, me llena de algo extraño que me nutre, me habla de noche, me cuenta cuentos, historias que son verdad, que son verdades”, decía Chavela Vargas.

No obstante, ¿Es realmente dañina la soledad en esta profesión? Si bien es cierto, los casos, procesos, trámites, asuntos complejos, pueden producir estrés como normalmente ocurre en todas las profesiones o ámbitos de la sociedad, existen algunas herramientas que pueden ayudarte y así hacer más llevadero el ejercicio de una profesión que cada día es más exigente, competitiva y difícil. Desde el punto de vista de profesionales en la psicología laboral que leí por ahí, estas son algunas herramientas que te pueden ayudar:

1. El autoconocimiento: Sócrates decía “Conócete a ti mismo”. En esta frase radica el principal secreto para lograr bienestar en la vida profesional y personal. Cuando más conocimiento tengas de cómo eres, de lo que necesitas y mejores la relación contigo mismo, mayores posibilidades tendrás de llevar una vida profesional satisfactoria. La formación en Inteligencia Emocional puede ayudarte en la gestión de tus propias emociones, aquéllas que surgen en algunos momentos de tu día a día, por ejemplo, cuando no sabes cómo conseguir más clientes, o te surgen dudas sobre tu carrera profesional, o la soledad ante la preparación de un juicio.

“Las emociones son estados transitorios que, si se manejan bien, únicamente nos dan información y nos alertan de lo que nos está pasando”. La Inteligencia Emocional, Daniel Goleman. 

2. Control de los pensamientos: En el cerebro se producen miles de pensamientos y ésa es una de sus funciones. No obstante, cuando esos pensamientos se vuelven negativos, repetitivos y cargantes hay opciones y elecciones que puedes desarrollar. Uno gran ayuda para ello es la meditación o también reconvertida ahora en -mindfulness -. Es importante entender que la meditación no implica raparse la cabeza e irse a meditar a las montañas. La meditación es una herramienta para ayudarte a calmar tu mente y parar el ciclo de pensamientos negativos y repetitivos, con el objetivo de lograr reposar la mente durante unos minutos. Para ello, requiere concentrarse en la respiración y centrarse en el cuerpo. La meditación te ayudará a conseguir más claridad mental, dar perspectiva a tus preocupaciones y recuperar la tranquilidad. Recordemos que la meditación es vital en nuestra profesión debido a que en muchísimas ocasiones requerimos análisis, razonamiento; pensar, pensar y pensar.

  3.   El coaching: Es como la puerta de entrada hacia uno mismo. Es una buena herramienta para entrar en contacto contigo mismo. Te ayudará a cuestionarte todo aquello que no está funcionando en tu vida y a poder buscar una solución. Además, el hecho de estar acompañado de otra persona, siempre que te comprenda, te ayudará a paliar y sobrellevar mejor la soledad.

 4. El mentoring: Buscar la figura de una persona con mayor experiencia que pueda ayudarte y aconsejarte en tu carrera profesional, puede ser de gran utilidad en esos momentos en los que puedas sentirte atascado.

Para todo ello, es importante dejar a un lado el ego, desde mi punto de vista, el principal mal de la abogacía. Es cierto que todos lo tenemos. Cuando somos capaces de pedir ayuda, sentirnos vulnerables y ser conscientes de que no podemos llegar a todo, entonces se abre un mundo de nuevas posibilidades.

Sin duda, los momentos de calma y de soledad elegida pueden ayudarte y llevarte a grandes reflexiones. En definitiva, la soledad puede ser una gran compañera siempre que la acompañes de pensamientos y emociones beneficiosas para tu bienestar lo cual evita que la soledad se convierta en patología.

Finalmente, es importante hacer la diferencia de aislarnos en la soledad cuando requerimos estar concentrados para analizar un caso complicado, un proceso, redactar una demanda o contestación, un trámite complejo a nivel notarial, por ejemplos, ya que en ese escenario la vamos a necesitar.


Lic. Luis Gerardo Rodríguez Morera  |  ABOGADO & NOTARIO PÚBLICO

1 de febrero de 2025.

Fuentes consultadas: 

  • la Inteligencia Emocional, Daniel Goleman, 1995.
  • Red Profesional Linkedin-Coaching Jurídico BS, 2019.

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