DE CÓMO ERAN LOS DOCUMENTOS EN LA ANTIGUA ROMA
Breve reseña
¡Ey, buenos días, buenas tardes o buenas noches a toda la humanidad y más allá que pudiera ser que me escuchen o me vean, soy un terrícola más!
Hoy me levanté más temprano de lo usual. Mi hora de levantarme generalmente es a las 5:00 am y no precisamente porque a esa hora haga referencia una de las obras más bellas de la literatura de ayuda personal que millones de personas hayan leído incluido este servidor, y que estoy leyendo precisamente, sino por mi costumbre desde que tengo memoria laboral. Modestia aparte por el comercial, se trata del libro El Club de las 5 de la Mañana de Robin Sharma. Quise aprovechar mi energía mañanera para seguir adelante con un proyecto personal que estoy desarrollando. Posteriormente quise escribir un poco en mi blog donde hace algunas semanas no escribo, así que saqué pluma y papel, ah perdón, dedos y teclado. Me puse a escribir un poco sobre algo que me encanta mucho. Ustedes saben y para quienes no saben, soy Abogado y les cuento que me encanta el Derecho Romano, así como todo lo que es historia. Tengo muchos libros y enciclopedias de historia, así como varios artículos de renombrados autores, como los de mi propia autoría desde tiempos en la Facultad de Derecho. Así que empecemos de una:
Ahora bien, amigos y amigas lectores, vamos a situarnos en el siglo VII a. C., cuando precisamente nace el alfabeto latino, y en un ambiente llamémoslo crispado por la inmadurez e inestabilidad política, económica y social, sobre todo, durante la monarquía que lamentablemente había.
Recordemos que las etapas históricas de Roma se dividen en tres grandes periodos a saber:
Como precedentes del alfabeto latino hay un doble influjo, por un lado, la herencia etrusca, que otorga a la escritura un fuerte carácter sagrado, como vehículo de comunicación entre los humanos y la divinidad. Por otro lado, la herencia griega, que señala la escritura como un bien común e instrumento para el correcto funcionamiento de la polis.
Por lo tanto,
y ante estas influencias, surge la necesidad de exponer públicamente el texto
de la ley para que haya un conocimiento general de la normativa, y establecer
así un vínculo entre gobernantes y gobernados.
Fotografía: Acta Diurna.
Fuente: Gispert C (1999) Acta Diurna Romana.
Enciclopedia Historia Universal. Instituto Gallach.
LOS INICIOS DE LA
PRODUCCIÓN DOCUMENTAL EN ROMA
La producción de documentos en el mundo romano surge en época de la República, cuando se le otorga al documento la potestad como testimonio de carácter escrito y naturaleza jurídica. En la Roma Clásica se usaba la palabra instrumentum para referirse a ellos. Por entonces, ya había de dos tipos de documentos: públicos y privados.
Los primeros, destinados al bien común; y los privados, relativos a los intereses particulares.
Veamos primero la forma del documento antes de entrar en el detalle de los tipos de documentos.
LA FORMA DEL DOCUMENTO
Tanto los
documentos públicos como privados eran normalmente en tablillas de madera
enceradas. Recibían el nombre de tabella, pugilares o pugilares cerae. Si no
estaban enceradas se escribía con cálamo y tinta, y tenían una capa de cera con
punzón o estilo (stylus).
Los documentos
formaban a veces dípticos y otros trípticos y, en el interior albergaban el
texto del documento, mientras que el exterior se cerraba con una cinta. También
se fijaba en el exterior el nombre de los testigos, el duplicado del texto y
los sellos de los testigos sobre el nudo, para validar el documento.
EL DOCUMENTO
PÚBLICO
Es aquel que emana de instituciones públicas y/o
magistraturas. En este grupo encontraríamos:
Decretos: es el
resultado de una deliberación proveniente del Senado, de corporaciones,
asambleas,… Los del senado son los más importantes, pues afectan a todo el
estado.
Edictos: los
magistrados eran los encargados de desarrollarlos, pues recogían el programa de
actuación del gobierno. Solían producirse en tablas de madera, se exponían
públicamente en el foro y se pintaban en blanco, por lo que se llamaban album. Dada la alta tasa de analfabetismo se leía en
voz alta.
Actum, acta: también se
exponían públicamente y recogían las actuaciones de magistrados y del senado (acta senatus, acta judiciorum).
EL DOCUMENTO
PRIVADO
En Roma,
el documento privado tiene un desarrollo muy posterior al público,
ya que responde más a acciones jurídicas del tipo: testamentos,
compra-venta (cautio), préstamos, partidas de nacimiento,…
En Época
Imperial el documento privado lo redactaba el notarius,
que tenía muy buena formación (escribían con notas, de ahí el nombre de notarius). Si alguien quería, por ejemplo, firmar una
venta, acudían a él, pero cuando uno mismo sabía escribir podía
redactarlo motu proprio.
Es importante hacer
ver que en el siglo I d. C. aparece un tipo de escribiente para
aquellas personas que no tienen medios económicos y no saben escribir que se
conoce como tabellio. Básicamente, se encarga de escribir a
petición de las partes. Ya en el siglo II, el tabellio adquiere un carácter
público y su funcionamiento está organizado. Se procuran puestos fijos en la
calle y forman corporaciones y, consecuentemente, disponen de normas propias y
precios similares. Además, el documento privado empieza a adquirir
fórmulas fijas, tal y como las tenía el público.
Por otro aldo, a partir del Alto
Imperio (ss. I-II d. C.), además de utilizar
tablillas como soporte documental, se comienza a usar el papiro,
lo que genera cambios tales como la introducción de la suscripción autógrafa en
los documentos. Esto último no sustituye a los sellos para validar los
documentos, sino que se complementan en un mismo documento.
DOCUMENTOS EN
LA ÉPOCA IMPERIAL
Vean que
interesante, una vez se inicia la época imperial el tipo documental varía
sustancialmente, ya que el gobierno pasa a estar muy centralizado. Este hecho
comporta que haya oficinas centralizadas para coordinar la administración y
controlar militar y fiscalmente el Imperio. Cada oficina recibía el nombre de
scrinia.
En cuanto al procedimiento de la redacción del documento público, de esta se encargaba un magistrado, quien otorgaba veracidad al contenido. Los funcionarios, que eran siervos públicos, copiaban lo que el primero dictaba. La historia cuenta que el documento se entregaba a los interesados y siempre había una copia que se guardaba en el tabularium. Finalmente, se exponía públicamente en un soporte duro.
Fotografía:
Tablillas de madera de Vindolanda.
Fuente:
Gispert C (1999) Carta en Papiro del Antiguo Imperio Romano. Enciclopedia
Historia Universal. Instituto Gallach.
Llegamos al
final. Un artículo corto, pero al mejor estilo de una “píldora” de conocimiento
jurídico histórico. Espero le haya aportado a su intelecto. Ante cualquier
cuestión o sugerencia, no dude en comunicarse conmigo a:
lrodriguezm@abogados.or.cr
Blog Café y
Leyes. Déjame sus comentarios al
pie de este artículo. Gracias.
BIBLIOGRAFÍA:
Gispert
C, y otros Autores (1999). Enciclopedia Historia Universal. Instituto Gallach. Océano
Grupo Editorial. Volumen I y II.