domingo, 8 de febrero de 2026

Más allá del Litigio. El Arte de la Convivencia Legal.

 

DE LOS VALORES DEL RESPETO, LA CORDIALIDAD, LA FRATERNIDAD Y LA COLABORACIÓN ENTRE COLEGAS.

El compañerismo entre abogados, un valor que debería formar parte intrínseca de nuestra profesión. Esta semana, por varios motivos, he tenido conversar y negociar asuntos con dos colegas distintos. Dos situaciones aparentemente similares y dos formas completamente opuestas de entender el ejercicio de nuestra profesión. Con uno de ellos, el trato fue ejemplar. Amabilidad, disponibilidad y, sobre todo, una clara predisposición a escuchar y a buscar una solución razonable para ambas partes. Esto no significa ceder en la defensa de tu cliente ni renunciar a tus argumentos jurídicos. Significa entender que el conflicto pertenece a las partes y no a sus abogados. Nosotros estamos para solucionar problemas -o al menos intentarlo-, no para incrementarlos. Con el otro colega, la experiencia fue bien distinta. Varias llamadas filtradas por su secretaria, continuos “está reunido” y, la famosa frase: es que tiene audiencia y está concentrado (…). No era tanto el tiempo que le iba a demorar, simplemente contestarme puntualmente un asunto pendiente. Cuando finalmente conseguí hablar con él, la respuesta fue tan escueta que no permitió avanzar absolutamente nada. El problema no es la falta de tiempo, puesto que todos tenemos agendas apretadas. El problema radica en la falta de diligencia en el trato hacia el compañero, dicho de otro modo, la voluntad.

La negociación entre letrados es, muchas veces, la vía más eficaz para solucionar conflictos, reducir costes emocionales y económicos para los clientes y, en definitiva, dignificar nuestra profesión. Ser un buen abogado o una buena abogada no solo consiste en dominar el Derecho en la materia o materias que se especialice, o bien litigar con solvencia. También implica saber dialogar, escuchar y tratar con lealtad al compañero o compañera colega que está al otro lado. Al menos, así entiendo yo el ejercicio de esta profesión.

Ahora bien, la profesión de abogacía se define, por naturaleza, mediante el conflicto. El abogado o abogada nace y se hace en la dialéctica, en la contraposición de argumentos y en la defensa de intereses que, casi siempre, son excluyentes. Sin embargo, existe un peligro latente en confundir la firmeza de la defensa con la hostilidad personal. La verdadera estatura de un jurista no se mide solo por sus victorias en los tribunales, sino por su capacidad de mantener los pilares del respeto, la cordialidad, la fraternidad y la colaboración con sus colegas.

El respeto no es una simple norma de cortesía; es el reconocimiento de que el adversario es un profesional cumpliendo una función social tan legítima como la propia. Cuando el respeto desaparece, el proceso judicial se degrada. La cordialidad actúa aquí como el lubricante que permite que los engranajes de la justicia giren sin fricciones innecesarias.

Un trato amable entre abogados no debilita la posición de un cliente; al contrario, facilita la comunicación y permite que el foco permanezca en los hechos y el derecho, y no en ataques ad hominem que solo logran dilatar los procesos y agotar emocionalmente a las partes.

La fraternidad jurídica surge de la consciencia de pertenecer a una tradición milenaria. Los abogados compartimos los mismos desafíos: la presión de los plazos, la responsabilidad sobre el patrimonio o la libertad ajena, y la constante actualización académica.

Esta hermandad profesional debería manifestarse en el apoyo mutuo, especialmente hacia los colegas más jóvenes. Una comunidad legal fraterna es aquella que:

  • Comparte criterios ante lagunas legales.
  • Mantiene la palabra empeñada (el famoso "pacto de caballeros").
  • Entiende que la derrota de hoy puede ser la victoria de mañana, pero el colega siempre estará ahí.

La colaboración, aunque parezca contradictorio en un entorno competitivo, es una herramienta de alta eficiencia. Un abogado colaborativo busca soluciones, no solo problemas. Esto se traduce en la capacidad de llegar a acuerdos extrajudiciales beneficiosos, simplificar trámites procesales y evitar litigios innecesarios que saturan el sistema.

En conclusión, la justicia no es un juego de suma cero donde uno debe destruir al otro para ganar. Es un ecosistema que requiere equilibrio. El respeto, la cordialidad, la fraternidad y la colaboración transforman la abogacía de un oficio de mercenarios a una profesión noble.

Al final del día, la toga se guarda, pero la reputación y la integridad que se forjaron en el trato con los demás son lo único que permanece.

"La abogacía es una lucha de pasiones. Si en cada batalla fueras cargando tu alma de rencor, llegará un día en que la vida será para ti imposible. Concluido el combate, olvida tan pronto tu victoria como tu derrota." — Decálogo del Abogado, Couture.

 

Lic. Luis Rodríguez M. | ABOGADO

8 de febrero de 2026







 

 

lunes, 26 de enero de 2026

¿Sabías que de las estrofas del Himno Nacional se desprenden VALORES, PRINCIPIOS Y DERECHOS que hoy forman la base de la identidad civilista del país? ¿Y, que además, es un CONTRATO SOCIAL cantado?

¡Noble patria!, tu hermosa bandera

expresión de tu vida nos da;
bajo el límpido azul de tu cielo
blanca y pura descansa la paz.

 

En la lucha tenaz, de fecunda labor,
que enrojece del hombre la faz;
conquistaron tus hijos - labriegos sencillos -
eterno prestigio, estima y honor,

 

¡Salve, oh tierra gentil!
¡Salve, oh madre de amor!

Cuando alguno pretenda tu gloria manchar,
verás a tu pueblo, valiente y viril,
la tosca herramienta en arma trocar.

 

¡Salve, oh patria!, tu pródigo suelo
dulce abrigo y sustento nos da;
bajo el límpido azul de tu cielo…

¡vivan siempre el trabajo y la paz!

 

El Himno Nacional de Costa Rica (letra de José María Zeledón Brenes) es una pieza excepcional en América Latina. Mientras otros himnos suelen ser cantos de guerra y batallas sangrientas, el costarricense es, esencialmente, un himno al trabajo y a la paz.

¿Sabías que de sus estrofas se desprenden VALORES, PRINCIPIOS Y DERECHOS que hoy forman la base de la identidad civilista del país? Veamos:

 

1. EL TRABAJO COMO MOTOR DE PROGRESO

Es quizás el valor más destacado. El himno posiciona la laboriosidad no como una carga, sino como una herramienta de dignificación y paz.

  • La frase clave: "En la lucha tenaz de fecunda labor, que enrojece del hombre la faz".
  • Principio: El desarrollo a través del esfuerzo civil. Se exalta el sudor del trabajador (la cara roja por el esfuerzo) por encima del derramamiento de sangre en combate.

 

2. LA PAZ COMO ESTADO NATURAL

Costa Rica se define a través de su rechazo a la violencia. El himno establece que la paz es el "eterno prestigio" de la nación.

  • La frase clave: "¡Viva siempre el trabajo y la paz!".
  • Derecho: El derecho a la paz. Se entiende la convivencia pacífica como una condición necesaria para que el ciudadano prospere.

 

3. LA SOBERANÍA Y EL HONOR NACIONAL

Aunque es un himno pacífico, no es pasivo. Establece claramente que la soberanía es irrenunciable y que el pueblo está dispuesto a defender su libertad si alguien intenta mancillarla.

  • La frase clave: "Cuando alguno pretenda tu gloria manchar, verás a tu pueblo, valiente y viril, la tosca herramienta en arma trocar".
  • Principio: Autodeterminación. El ciudadano es, ante todo, un trabajador, pero se convierte en soldado por necesidad defensiva cuando el honor o la patria están en riesgo.

 

4. HOSPITALIDAD Y AMOR (CIVISMO)

El himno personifica a la patria como una madre y un refugio, resaltando un carácter acogedor y gentil.

  • La frase clave: "¡Salve, oh tierra gentil! ¡Salve, oh madre de amor!".
  • Principio: Solidaridad y Hospitalidad. La identidad nacional se construye desde el afecto y la protección, no desde el dominio.

5. EL REFLEJO DEL HIMNO:


Derecho al Trabajo

La "fecunda labor" como fuente de bienestar.

Paz Social

El rechazo a la guerra como primera opción.

Democracia/Libertad

La mención a la bandera.

Defensa de la Patria

La disposición a defender el suelo ante la tiranía.

Honor

El prestigio nacional como un bien superior.


Y ya para concluir, el himno es, en esencia, un CONTRATO SOCIAL CANTADO: el pueblo promete trabajar y mantener la paz, siempre y cuando su libertad y honor no sean amenazados por la tiranía.

Valores, principios y derechos, están intrínsecos en nuestro hermoso himno nacional.

¿Y usted, se ha detenido a analizarlo?


 Por: Lic. Luis Rodríguez M.

ABOGADO & NOTARIO PÚBLICO

26 de enero de 2026





 

jueves, 20 de noviembre de 2025

LA PROMESA QUE NINGÚN ABOGADO O ABOGADA PUEDE HACER.

LA ÉTICA EL REALISMO PROFESIONAL.

En el ejercicio de la abogacía, hay algo que jamás deberíamos prometer: el resultado. Los clientes a veces llegan buscando certezas, exactitudes, predicciones inclusive, pero la realidad jurídica es diáfana: ningún abogado o abogada controla la decisión de un juez o jueza.

Prometerle a un cliente que un proceso se va a ganar, una absolutoria, una reducción de la condena, un archivo de la causa, etc, no solo es una conducta irresponsable, poco ética, sino imposible.

Este es un tema crucial en la ética profesional del derecho. La relación abogado-cliente debe basarse en la honestidad y la transparencia para preservar la confianza y la integridad de la profesión.

¿Entonces, verbigracia ¿qué es lo que sí podemos prometer? 

§  Un estudio riguroso del caso;

§  Una dedicación absoluta;

§  Transparencia en cada paso;

§  Honestidad desde el minuto uno;

§  Trabajo serio, técnico y comprometido;

§  Excelente comunicación.

La relación entre un abogado y su cliente se construye sobre la confianza, pero esta confianza es frágil y puede romperse por promesas poco realistas o inapropiadas que se hicieran. En un sistema legal intrínsecamente incierto, la ética profesional dicta que el abogado o abogada debe ofrecer competencia y diligencia, no garantías de éxito.

Prometer resultados, plazos fijos o costos inmutables no solo es imprudente, sino que socava la integridad del proceso y expone al profesional a la frustración y la pérdida de credibilidad.

El compromiso es nuestro como abogados, pero el resultado nunca depende solo de nosotros. Personalmente creo que la verdadera fortaleza de un abogado o abogada no está en vender garantías, sino en ofrecer un trabajo honesto y una defensa impecable, sin trampas ni falsas expectativas.

La promesa más peligrosa y común que un abogado o abogada puede hacer es la de un resultado favorable (la victoria). Un abogado no es el juez o jueza; el resultado de un litigio depende de múltiples factores externos que escapan a su control directo, incluyendo la calidad de la evidencia, la interpretación de la ley por parte del juzgado, tribunal o sala, la habilidad de la contraparte y, a menudo, la pura imprevisibilidad humana. Al garantizar una victoria, el abogado sustituye su rol de consejero y defensor por el de oráculo, creando expectativas que, al no cumplirse, derivan en insatisfacción, quejas éticas y, potencialmente, demandas por negligencia. La obligación profesional es garantizar el máximo esfuerzo, la preparación meticulosa y la defensa diligente del caso, no su desenlace.

Los abogados debemos ser siempre cautelosos al prometer plazos procesales inamovibles. Si bien se pueden estimar cronogramas basados en la experiencia, el sistema judicial opera con sus propios ritmos. La duración de un proceso depende de la carga de trabajo del juzgado o el tribunal, las tácticas dilatorias del abogado contrario, la complejidad de las notificaciones, los recursos de apelación y las audiencias reprogramadas. Prometer una solución en "x meses exactos" sin margen de error es ignorar la realidad burocrática y procesal. En su lugar, el abogado debe comprometerse a impulsar el proceso con celeridad y a mantener al cliente informado de cada retraso, explicando la causa judicial y no personal del mismo.

Finalmente, aunque la transparencia en los honorarios es fundamental, el abogado debe evitar prometer un costo fijo inalterable para ciertos trámites, litigios complejos o prolongados. Los costos pueden variar drásticamente debido a eventos imprevistos, como la necesidad de contratar peritos adicionales, la realización de más deposiciones de las esperadas, o la extensión inesperada del juicio. Si bien los presupuestos deben ser detallados y claros, estos deben incluir cláusulas que permitan el ajuste ante la aparición de trabajo no contemplado, siempre con la debida comunicación y aprobación del cliente. La promesa de una tarifa fija debe limitarse a asuntos transaccionales o de alcance definido y limitado como el caso de procesos a cierto plazo, escrituras registrales o ciertas diligencias legales y notariales.

En conclusión, la responsabilidad del abogado o abogada se centra en el proceso, no en el pronóstico. La promesa que sí debe hacer es la de ofrecer su máxima competencia, absoluta honestidad, comunicación constante y un compromiso inquebrantable con la ética. Al gestionar las expectativas del cliente con realismo y profesionalismo, el abogado o abogada no solo protege su propia reputación, sino que también fortalece el respeto por la profesión y por el complejo funcionamiento del estado de derecho.

Así, a mi entender, se construye confianza real.


20 de noviembre de 2025

 Lic. Luis Rodríguez M.

ABOGADO & NOTARIO PÚBLICO







lunes, 15 de septiembre de 2025

REFLEXIÓN ACERCA DE ESTE TIEMPO DIFÍCIL QUE VIVIMOS EN NUESTRA SOCIEDAD COSTARRICENSE.

A PROPÓSITO DEL MES DE LA PATRIA, UNA REFLEXIÓN EN MEDIO DE ESTE TIEMPO DIFÍCIL QUE VIVIMOS EN NUESTRA SOCIEDAD COSTARRICENSE.

Hoy, en uno de los noticiarios televisivos del mediodía acá en nuestro país, dieron a conocer una estadística realizada por expertos y muy dura de procesar, pero es la realidad. Desde el año 2015 a este 2025, es decir en la última década, se ha venido multiplicando la violencia en nuestro país de manera escalonada que tan solo fue interrumpida por la pandemia, y que al pasar ésta, se reactivó y viene en mayor crecimiento. El caldo de cultivo para que esto se diera han sido una serie de errores y omisiones que el Estado costarricense y la sociedad misma vienen o venimos cometiendo.

Las políticas públicas que los últimos gobiernos han creado en materia de empleo, seguridad social, vivienda digna, educación, seguridad ciudadana, por decir las más destacadas, no han sido eficaces y no van acorde con los tiempos lo cual hace que en nuestro país muchos sectores del tejido social se vean vulnerados y perjudicados.

Una nación como Costa Rica tiene 4 pilares fundamentales que sostiene y le da vida al sistema democrático:

§       LA EDUCACIÓN

§       LA SEGURIDAD SOCIAL

§       LA SEGURIDAD CIVIL

§       EL DESARROLLO ECONÓMICO SOSTENIBLE

En materia de educación, tenemos un claro retroceso el cual se refleja en el rendimiento académico y nuevos conocimientos de nuestros estudiantes desde la preescolar hasta la universitaria inclusive. Máxime con los recortes presupuestarios que no solo en el gobierno de turno se han hecho, claro está, en la actualidad ha sido mayúscula esta decisión hacendaria.

La seguridad social viene en rezago y estancamiento con la deficiencia sostenida en la atención médica puntual, largas filas en los centros hospitalarios y el gravísimo problema de la cotización para el Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte que asegure una pensión digna y razonable a todos los segmentos etarios en tiempo y espacio de manera sostenible.

En seguridad Ciudadana o Civil, nuestro país es un abomba de tiempo, dejó de ser una bodega para el narcotráfico, que nunca debió siquiera haber tenido ese calificativo y pasó a ser un país de consumo y distribución desde acá a otras naciones. El consumo de droga es tal que difícilmente haya una comunidad en este país libre de consumo. Ese consumo lo asume la inmensa mayoría de nuestros jóvenes, adolescentes, adultos jóvenes e incluso personas de la tercera edad. El antes alcoholismo y fumado en nuestro país no es ni la sombra de lo que hoy es el consumo de estupefacientes de distinta fabricación en Costa Rica. Sí, una triste realidad. A esto se suma la escalada de violencia que se ha venido incrementando desde el 2015 y hoy más acentuada. Es difícil contar un día en que no haya delitos de crímenes por medio de sicariato, estamos cerca de los 600 decesos en lo que llevamos del año con el potencial inminente de superar cifras anteriores. Este tema de la violencia es una espiral ya que al mismo tiempo la sociedad tiende a normalizar debido a la poca eficacia o capacidad de compeler por parte de las autoridades en materia y el poco respaldo del ejecutivo y el legislativo en cooperar para frenar este flagelo. Sin duda alguna, afecta directamente a la sociedad porque no hay peor situación para la población que la inseguridad. Asimismo, la violencia genera violencia en otros ámbitos y lo vemos con la violencia intrafamiliar, en las vías públicas, en espectáculos donde acuden jóvenes y adultos; la falta de tolerancia, el irrespeto a la autoridad y pérdida de valores humanos son parte de sus componentes que atizan cada vez más la descomposición social.

Y, por último, aunque nos quieran adoctrinar con políticas frías de que hoy nuestro país tiene una tasa baja de desempleo en comparación con otros periodos, en el fondo no es tan cierto. En la práctica es otra realidad. Para que un país con un perfil como el nuestro salga adelante en el desarrollo económico que se requiere y que así lo dicta los estándares de la OCDE, se requiere atraer más empleo, adecuar políticas arancelarias acorde y mejorar las condiciones de infraestructura, de esto que hablamos aun seguimos en rezago porque lo que se ha hecho hasta ahora no ha sido suficiente y son como “apagafuegos” con tintes políticos, lamentablemente.

No voy a negar jamás, sería de mi parte irrazonable en decir que no se han hecho esfuerzos por paliar y mejorar la condición en estos cuatro campos que he mencionado. Los últimos gobiernos lo han intentado y el actual también, pero no han sido suficientes. Se requiere reformas de fondo y políticas públicas eficaces que nos ayuden a cambiar el ritmo que lleva esta nación la cual no es favorable y pone en serio peligro la estabilidad democrática que tanto nos ha costado mantener en el tiempo.

En la actualidad tenemos un gobierno bajo el mando de un presidente que, por un lado, ha hecho esfuerzos y ha intentado realizar algunos cambios o políticas acorde a los tiempos, pero ha fracasado debido que no materializa los proyectos de una manera eficiente y dinámica. Se ha equivocado al escoger una ruta bajo la corriente del populismo, con discursos de odio como lo hacen algunos otros gobiernos del presente y ha creado un frente de lucha y crítica no constructiva con los demás poderes de la república, como campaña de candidato, lo cual de alguna manera ha polarizado a la sociedad, y en eso se le ha ido el tiempo a tan solo seis meses que concluya su mandato. De ninguna manera esto le ha favorecido y más bien se ve aislado en el apoyo del Legislativo y el Judicial.

Costa Rica necesita como futuro presidente, una persona con amplio liderazgo, conocimiento en muchos campos, con un gran equipo humano que le apoye y una fuerte determinación. Una persona que tenga la capacidad suficiente de negociación y persuación; que nos devuelva la paz social; con una embestidura y presencia lo suficiente para recuperar la fe en la población. Un ser de valores, con carácter, pero que no le tiemble tomar decisiones siempre de la mano con el respeto, la humildad y la empatía. Con manos de hierro, pero con guantes de seda. Lo dijo Cicerón: “con Sabiduría, Justicia, Fortaleza y Templanza”. 

Soy consciente que es lo ideal y que de las actuales personas que se proponen como eventuales candidatos y candidatas, están un poco lejos de ello, por lo de sus perfiles, planes y lo que hasta ahora han mostrado. No obstante, quien quita, aparezca ese líder, no importa los colores. Ojalá así sea, lo necesitamos.

Pero ante todo esto, si queremos generar un cambio, también depende de cada ciudadano.

Es cierto que el Estado no está haciendo lo suficiente; que las instituciones se han debilitado; que la sociedad ha cambiado, que hay demasiada violencia y corrupción. Le echamos toda la culpa al gobierno, pero ¿qué estamos haciendo cada uno por mejorar nuestra sociedad? No permitamos que la inercia de todo lo malo que está pasando nos lleve de arrastre. Hagamos todo lo posible a nuestro alcance para lograr una mejor sociedad, cortemos la cadena de la indiferencia, rompamos el ciclo y ruta equivocada que lleva este país, volvamos a creer, pero en nuestras capacidades que sí tenemos y ya verán que saldremos adelante. Este país tiene la capacidad a través de su gente buena y de valores que es la mayoría. El punto negro en la sábana no debe ser motivo de resaltar y que haga más ruido; que sean nuestras buenas acciones las que materialicen un mejor presente y un mejor mañana. Sepamos elegir a nuestros representantes; sepamos ser libres, no siervos menguados como dice el Himno al 15 de septiembre.

En nuestras manos y en nuestras mentes está la solución, unamos esfuerzos y salgamos de esta oscuridad a la luz del camino de una nación que nos necesita hoy más que nunca, tenemos la capacidad y juntos lo podemos lograr cada quien haciendo buenas acciones, cambiando nuestra forma de pensar y actuar, desde cada uno de nosotros para con nuestras familias, colaborando con la sociedad, desde el campo hasta la cuidad, ayudando a quien necesita, mejorando nuestro entorno, apoyando los buenos proyectos, volviendo a nuestros valores que nos hicieron llegar hasta acá y los hemos olvidado, teniendo fe, perseverancia, tolerancia, amor, esfuerzo, sacrificio, honor y determinación.

La responsabilidad es de cada uno, el poder lo tiene cada individuo dentro de su ser, y si unimos esfuerzos sacaremos adelante a este país, no quepa la menor duda porque ya ha sido demostrado.

 

15 de septiembre de 2025. Un ciudadano, quien les escribe.





sábado, 1 de febrero de 2025

LA SOLEDAD DEL ABOGADO

LA SOLEDAD DEL ABOGADO

"y me senté a escribir un rato para evadir la soledad ja, ja".

Para este servidor, la más bella de todas las profesiones, jamás me pude equivocar cuando la elegí. Ahora bien, eso no significa que uno como Abogado no pase momentos de tensión, estrés y sobre todo soledad. ¿Cuántas veces te has sentido solo o sola en la profesión de la abogacía? La sensación de
soledad es muy habitual en algunas profesiones y, especialmente, en esta. No solamente lo digo yo, lo dicen mis colegas y también lo dicen los jueces.

En la Universidad, pese a que muchos trabajos, investigaciones o exposiciones te han enseñado a estudiar en equipo, la profesión de abogacía se ejerce individualmente, solito y por tu cuenta, aún con la ayuda y acompañamiento en ocasiones de algún colega o colegas.

Ya sea que estés en un despacho grande, mediano o pequeño, o sobre todo si te has decantado con abrir tu propia firma, la soledad será una fiel compañera que te acompañará en tu día a día y por siempre mientras ejerzas una profesión de este tipo.

“La soledad no me debilita, me fortalece, me llena de algo extraño que me nutre, me habla de noche, me cuenta cuentos, historias que son verdad, que son verdades”, decía Chavela Vargas.

No obstante, ¿Es realmente dañina la soledad en esta profesión? Si bien es cierto, los casos, procesos, trámites, asuntos complejos, pueden producir estrés como normalmente ocurre en todas las profesiones o ámbitos de la sociedad, existen algunas herramientas que pueden ayudarte y así hacer más llevadero el ejercicio de una profesión que cada día es más exigente, competitiva y difícil. Desde el punto de vista de profesionales en la psicología laboral que leí por ahí, estas son algunas herramientas que te pueden ayudar:

1. El autoconocimiento: Sócrates decía “Conócete a ti mismo”. En esta frase radica el principal secreto para lograr bienestar en la vida profesional y personal. Cuando más conocimiento tengas de cómo eres, de lo que necesitas y mejores la relación contigo mismo, mayores posibilidades tendrás de llevar una vida profesional satisfactoria. La formación en Inteligencia Emocional puede ayudarte en la gestión de tus propias emociones, aquéllas que surgen en algunos momentos de tu día a día, por ejemplo, cuando no sabes cómo conseguir más clientes, o te surgen dudas sobre tu carrera profesional, o la soledad ante la preparación de un juicio.

“Las emociones son estados transitorios que, si se manejan bien, únicamente nos dan información y nos alertan de lo que nos está pasando”. La Inteligencia Emocional, Daniel Goleman. 

2. Control de los pensamientos: En el cerebro se producen miles de pensamientos y ésa es una de sus funciones. No obstante, cuando esos pensamientos se vuelven negativos, repetitivos y cargantes hay opciones y elecciones que puedes desarrollar. Uno gran ayuda para ello es la meditación o también reconvertida ahora en -mindfulness -. Es importante entender que la meditación no implica raparse la cabeza e irse a meditar a las montañas. La meditación es una herramienta para ayudarte a calmar tu mente y parar el ciclo de pensamientos negativos y repetitivos, con el objetivo de lograr reposar la mente durante unos minutos. Para ello, requiere concentrarse en la respiración y centrarse en el cuerpo. La meditación te ayudará a conseguir más claridad mental, dar perspectiva a tus preocupaciones y recuperar la tranquilidad. Recordemos que la meditación es vital en nuestra profesión debido a que en muchísimas ocasiones requerimos análisis, razonamiento; pensar, pensar y pensar.

  3.   El coaching: Es como la puerta de entrada hacia uno mismo. Es una buena herramienta para entrar en contacto contigo mismo. Te ayudará a cuestionarte todo aquello que no está funcionando en tu vida y a poder buscar una solución. Además, el hecho de estar acompañado de otra persona, siempre que te comprenda, te ayudará a paliar y sobrellevar mejor la soledad.

 4. El mentoring: Buscar la figura de una persona con mayor experiencia que pueda ayudarte y aconsejarte en tu carrera profesional, puede ser de gran utilidad en esos momentos en los que puedas sentirte atascado.

Para todo ello, es importante dejar a un lado el ego, desde mi punto de vista, el principal mal de la abogacía. Es cierto que todos lo tenemos. Cuando somos capaces de pedir ayuda, sentirnos vulnerables y ser conscientes de que no podemos llegar a todo, entonces se abre un mundo de nuevas posibilidades.

Sin duda, los momentos de calma y de soledad elegida pueden ayudarte y llevarte a grandes reflexiones. En definitiva, la soledad puede ser una gran compañera siempre que la acompañes de pensamientos y emociones beneficiosas para tu bienestar lo cual evita que la soledad se convierta en patología.

Finalmente, es importante hacer la diferencia de aislarnos en la soledad cuando requerimos estar concentrados para analizar un caso complicado, un proceso, redactar una demanda o contestación, un trámite complejo a nivel notarial, por ejemplos, ya que en ese escenario la vamos a necesitar.


Lic. Luis Gerardo Rodríguez Morera  |  ABOGADO & NOTARIO PÚBLICO

1 de febrero de 2025.

Fuentes consultadas: 

  • la Inteligencia Emocional, Daniel Goleman, 1995.
  • Red Profesional Linkedin-Coaching Jurídico BS, 2019.

miércoles, 13 de noviembre de 2024

SIEMPRE EXISTIRÁ UNA MEJOR FORMA DE HACER LAS COSAS

Hay una famosa obra literaria de Gabriel García Marquez "Gabo" que se llama EL CORONEL NO TIENE QUIEN LE ESCRIBA la cual tiene trazos muy similares a la idea central del Quijote de La Mancha de Miguel de Cervantes, cual es: La lucha entre el idealismo y el realismo. En esto que les voy a compartir hay mucho de ello, por eso los cito.


Bueno, yo no tengo quien me escriba, pero esta noche les escribo algo que quiero compartir: Un día de estos voy a colgar una opinión que a muchas personas les parecerá lo más descabellado o loco que han escuchado en sus vidas y hasta se reirán. Les aclaro, no estoy desquiciado ni manda más la emoción que la razón en mi vida. Tengo mis 3 partes cerebrales: el reptiliano, el límbico y el neocórtex en constante armonía. Quizá hayan personas que me escuchen o más allá de este mundo y me escriban.

En la actualidad, mucha gente parece no haberse dado cuenta es que estamos en otros tiempos. Nada más les adelanto algo, por que así como hay gente que critica sin fundamento, también hay muchísimas personas que leen, se informan bien y sobre todo, ponen en práctica sus buenas experiencias de vida en lo que hacen. No puedo ocultar que me encantan las Ciencias Políticas, pero con otra visión totalmente diferente.

Les comento que en mi vida por necesidad y por oportunidad trabajo desde los 7 años y a los 14 inicié trabajando en empresas con el famoso "Permiso de Trabajo" que otorgaba el Registro Civil en aquellos años. Claro, como todo cambia, en la actualidad, eso es un delito porque es trabajo infantil.

Si hay algo que aprendí de todas las empresas y jefaturas que tuve es aplicar la experiencia y formación a lo que se hace, y hoy por hoy lo practico en mi profesión actual.

Lo que quiero compartirles es lo que al final de mi carrera en Derecho, no siendo una tesis de graduación ni un trabajo final se trataba, pero sí una gran idea, y conste, hace algunos años y vigente como para aplicarlo en la actualidad. Este humilde mortal compartió con algunas personas la idea de hacer un proyecto de ley muy revolucionario; se trata de una nueva forma de gobernar un país, en la figura del Presidente.

Si les cuento que conté con el apoyo, incluso un asesor legislativo que era profesor mío, pero por limitación no llegué en ese momento o a la instancia a donde quería.
La idea no ha muerto, solo espera el tiempo oportuno e idóneo.

Cada vez que veo noticias o me entero de cómo se manejan las cosas no solo en nuestro país, sino en muchísimas naciones del mundo, siento que la idea calzaría perfectamente, siendo nuestro país el que primero la implementaría. A veces la solución a los problemas la tenemos en nuestro propio cerebro, no hay que ir más allá. Y no se trata de descubrir el agua tibia, es aplicar algo que ya tenemos; que hemos aprendido, pero que está ahí escondido, para aplicar a la forma y sistema de gobernar, sobre todo ahora que en el mundo carecemos de líderes verdaderos y se está dejando un tremendo vacío muy peligroso para que alcancen el poder personajes que no saben ni siquiera donde están parados.

Vamos a ver qué tal resulta, habrá que quitar muchas cosas y estorbos del camino para dejar el paso libre. Seguro moriré con la idea, pero también seguro estoy que si contamos con apoyo, personas idóneas, por ejemplo, de seguro llegaremos muy lejos.

"LA NUEVA FIGURA DE UN PRESIDENTE... y habrá una nueva forma de elegir..."
"Siempre existirá una mejor forma de hacer las cosas".


__ Nada más hasta ahí, ja ja. Disculpen, pero se los compartiré. Les prometo.



13 noviembre de 2024.

Lic. Luis Gerardo Rodríguez Morera | Abogado



















miércoles, 23 de octubre de 2024

APROBADO EN II DEBATE. EXPEDIENTE No. 22.567

 

El plenario de la Asamblea Legislativa aprobó este martes, en segundo debate, un proyecto de ley de congresistas del periodo constitucional anterior, que obligará a las sociedades mercantiles a registrar un correo electrónico para recibir notificaciones administrativas y judiciales.

La iniciativa, tramitada bajo el Expediente No. 22.567, recibió 35 votos a favor y 8 en contra, pasando al Poder Ejecutivo para su sanción como ley de la República.

La iniciativa reforma el artículo 18 de la Ley 3284, Código de Comercio, para incluir en su inciso 10 que las escrituras constitutivas de toda sociedad mercantil deberán contener el domicilio de la sociedad, el cual deberá ser una dirección actual y cierta dentro del territorio nacional, en la que podrán entregarse válidamente notificaciones. Adicionalmente, se deberá consignar una dirección electrónica a través de una cuenta de correo que garantice el recibido de la notificación en curso para recibir las notificaciones de las autoridades administrativas y jurisdiccionales.

En igual sentido se enmienda el artículo 20 de la Ley 8687, Ley de Notificaciones Judiciales, el cual regula el proceso de notificaciones a personas jurídicas.

Ese artículo pasará a decir que las personas jurídicas, salvo disposición legal en contrario, serán notificadas por medio de su representante, personalmente o en su casa de habitación, o en el domicilio real de este. Además, podrán notificarse en el domicilio contractual, en el domicilio social, real registral o, en caso de sociedades mercantiles, en la dirección electrónica que conste en el Registro Mercantil.

La cuenta electrónica deberá estar debidamente registrada y actualizada para recibir notificaciones por parte de las autoridades administrativas y las instancias judiciales, pues la omisión de señalarla conllevará necesariamente la aplicación de la notificación automática.

Asimismo, se reforman la Ley General de la Administración Pública, en su artículo 243; y la Ley General de la Administración Pública, en su artículo 21, para consignar como válida la notificación al correo electrónico señalado por las sociedades mercantiles.

El Registro Nacional tendrá un plazo de seis meses, a partir de la entrada en vigencia de esta ley, para realizar las modificaciones pertinentes para su implementación. Para estos efectos, definirá un procedimiento sencillo, ágil y sin costo, que permita a las sociedades mercantiles vigentes registrar la cuenta de correo electrónico válida, para notificaciones administrativas y judiciales.

Por su parte, las sociedades mercantiles vigentes tendrán un plazo de un año, contado a partir del vencimiento del plazo de seis meses citado anteriormente, para solicitar la inscripción de la cuenta de correo electrónico válida para notificaciones ante el Registro Nacional.

La solicitud formal ante el Registro Nacional de la inscripción de la cuenta de correo electrónico deberá ser suscrita por su representante legal. Asimismo, esta solicitud se encontrará exenta de pago de timbres y derechos registrales, impuestos o cargas.

Las nuevas sociedades mercantiles que se constituyan, con posterioridad a la vigencia de esta ley, deberán incorporar dicha cuenta de correo electrónico en su acta constitutiva.

La iniciativa establece explícitamente que el Registro de Personas Jurídicas del Registro Nacional no inscribirá ningún documento relativo a la sociedad, si esta no cuenta con una dirección de correo electrónico registrada, consignándose, en tal caso, el defecto respectivo.

 

 

Cortesía de Bufete República Legal

Fuente buscada: página de la ASAMBLEA LEGISLATIVA DE COSTA RICA

23 Octubre de 2024





 

sábado, 26 de agosto de 2023

LA LEY DE LAS XII TABLAS

 ¿Sabías qué…

En la antigua Roma se creó una ley compleja muy famosa conocida como LA LEY DE LAS XII TABLAS?

Así pues, las Doce Tablas fue un compendio de leyes inscritas en 12 tablillas de bronce creadas en la antigua Roma en los años 451 y 450 a.C. Fueron el comienzo de un nuevo enfoque de las leyes que ahora eran aprobadas por el gobierno y puestas por escrito para que todos los ciudadanos fueran tratados por igual ante ellas. ¡Muy interesante!

Aunque quizá no fuera un sistema totalmente codificado, las Doce Tablas fueron un primer paso que permitiría proteger los derechos de todos los ciudadanos y reparar los agravios a través de leyes escritas precisas y conocidas por todos. Por consiguiente, el enfoque romano del derecho se convertiría más tarde en el modelo seguido por muchas civilizaciones posteriores hasta nuestros días.

Creación de las Doce Tablas

Estaba leyendo que, según la tradición, en el año 451 a.C. se encomendó a una comisión, los decemviri, la tarea de redactar un código de leyes que representara mejor los intereses del pueblo común (plebeyos) y redujera la influencia indebida en el derecho romano de los aristócratas (patricios) y los sacerdotes (pontífices). Estos últimos formaban parte exclusivamente de un consejo que interpretaba la ley a su antojo. Como preparación previa para asumir esta responsabilidad, se envió una delegación de tres hombres a Atenas, donde estudiaron las leyes del célebre legislador Solón (c. 640-560 a.C.). A continuación, diez patricios recibieron el poder consular (imperium) y se les permitió elaborar una lista de las leyes que consideraban más necesarias y útiles.

Esta es la visión tradicional de los hechos, aunque, quizás de forma más realista, la composición de las Tablas fue un intento de la élite por gobernarse mejor y evitar los abusos dentro de su propio grupo social. En cualquier caso, el resultado fue una lista de leyes escritas (legibus scribundis) presentadas en diez tablas, a las que se añadieron dos más al año siguiente, lo que dio un total de doce. Como consecuencia, las leyes se convirtieron en leyes escritas, es decir, elaboradas mediante la decisión de un órgano legislativo y ya no se basaban en la mera costumbre y la tradición.

La Ley de las XII Tablas

El motivo exacto por el que se redactaron las Tablas puede haberse perdido en el tiempo, pero una vez escritas, sistemáticamente se hizo referencia a su contenido en obras romanas posteriores. Lamentablemente, las tablas en sí no han sobrevivido. Según la tradición, se destruyeron cuando los galos saquearon Roma en el año 390 a.C. A partir de algunos fragmentos restantes y de las referencias en la literatura, es posible identificar al menos algunos detalles.

LAS DOCE TABLAS ERAN UNA LISTA DE LEYES QUE ABARCABAN LA MAYORÍA DE LOS ÁMBITOS DEL DERECHO PRIVADO Y SE CENTRABAN EN LAS RELACIONES ENTRE LOS CIUDADANOS.

La lista de leyes parece haber cubierto la mayoría de las áreas del derecho privado y se concentró en las relaciones entre individuos (en contraposición a los individuos contra el Estado o los derechos de los no ciudadanos) y, por lo tanto, es más una lista de acciones civiles y sanciones que un código de leyes completo y omnipresente. Además, se ocupaba en gran medida de áreas relevantes para un estado agrícola. Por ejemplo, el delito de incendio provocado se castigaba con la pena de muerte (poena capitis), en este caso en la hoguera. El delito por usar magia en los cultivos también se castigaba con la muerte, en este caso mediante una forma de crucifixión. Las penas menores por daños a la propiedad eran el destierro de Roma, la pérdida de la ciudadanía y, por ser cómplice de un delito, la confiscación de los bienes. También se podía llegar a acuerdos pagando una indemnización al demandante y evitando así los tribunales.

Otras áreas cubiertas eran las procesales, como el ius vocation, que era una citación privada. Si un demandante comunicaba al acusado que deseaba presentar una demanda, el acusado estaba obligado, e incluso podía ser forzado físicamente, a comparecer ante un magistrado. El derecho de familia también formaba parte de las Doce Tablas, especialmente las normas relativas al matrimonio, la tutela, la herencia y los funerales.

Enmiendas

Los problemas de aplicación práctica no tardaron en aparecer cuando algunos patricios se negaron a someterse a los estatutos de las Doce Tablas. Además, el pueblo común se sorprendió al ver por primera vez muchas de las normas que ya existían pero que no se habían hecho tan transparentes hasta ahora. Estos factores condujeron a un levantamiento de los plebeyos en el año 449 a.C. y a la dimisión forzada de los decemviri. Se revisó la constitución de Roma, se restablecieron las instituciones de los tribunos y los cónsules, y las Doce Tablas se convirtieron en la base del derecho romano. Las tablas de bronce reales se colocaron en el Foro de Roma para que todos los ciudadanos pudieran verlas, y Cicerón recoge que los estudiantes las estudiaban como parte de su educación.

Además de estos primeros problemas, algunas leyes específicas de las tablas originales no fueron muy duraderas, como la que prohibía los matrimonios mixtos entre patricios y plebeyos. Esta ley fue anulada en el año 445 a.C. con la promulgación de la lex Canuleia. Otras leyes de las Doce Tablas se modificaron con el tiempo y, a partir del siglo III a.C., se sustituyeron por leyes más relevantes para la evolución de la sociedad romana y la espectacular expansión de la República.

El Contenido

Tablas I, II y III:

Contenían el derecho procesal privado, es decir, todas las acciones legales que un ciudadano romano podría utilizar para defender sus derechos; el desarrollo de la defensa de estos derechos se caracterizó por su formalismo; frases, juramentos e incluso ritos religiosos debían de ser ejecutados de manera severamente para obtener el triunfo en el litigio. Durante los juicios que se llevaban a cabo, el pretor sería el regularizador, pero la decisión final recaía sobre un ciudadano escogido entre ambas partes que eran parte de la pugna.

Tablas IV y V:

Estas describían las lides de la familia, en donde se patentaba la supremacía del Pater Familias en el manejo y decisiones del hogar;  pero asimismo, la mujer e hijo de la vivienda adquirían prerrogativas que de cierto modo disminuían el poder del padre, ya que se dio a la mujer el favor del divorcio, solo bastaba que esta se ausentara tres día de su residencia y cónyuge para la separación. Sobre el hijo, si bien el Pater Familia todavía pudo decidir sobre el destino del primogénito, este último podría emanciparse si su padre lo explotaba comercialmente en tres ocasiones. A estas tablas se complementan otros dictámenes para la administración de bienes de personas discapacitadas y. referentes a la tutela de menores de edad sin patria potestad.

Tablas VI y VII:

Abarcaban el derecho a las obligaciones y derechos reales, en el “nexum” se conminaba al deudor hacer un aprestamiento a su acreedor, en el caso de incumplirlo, el deudor pasaría a estar bajo la potestad de su acreedor como incumplimiento a la obligación. Por otra parte, la “mancipatio”, era una  ley grabada que reglamentarían la transmisión de los diferentes negocios y bienes que un determinado ciudadano posea, en este caso el proceso debería de contar con seis testigos para presenciar la enajenación de un ciudadano hacia otro, todo este desarrollo se desenvolvía ante el pretor.

Tablas VIII y IX:

Contenía el derecho penal, tanto público como privado. En el caso público, se condenada a todo criminal que promueva delitos en contra del Estado, entre los más graves se encontraban la perfidia y el parricidio, el castigo que se aplicaba a estas faltas podía ser la pena de muerte o el exilio, dependiendo de la gravedad de la falta. Con respecto al privado, el delito debería de ser expiado económicamente según el grado de conflicto que haya provocado, uno de las más comunes infracciones era el hurto.

Tabla X:

Se refería específicamente al resguardar de Roma en el ámbito religioso, pues para asegurar el bienestar de la patria y relegar a los manes que podrían resultar perniciosos, se prohibía la incineración de cualquier cuerpo en el interior de la urbe. Complementariamente, esta norma ayudaba a disminuir la amenaza de incendio en la ciudad, así como censuraba la pompa en los funerales.

Tabla XI y XII:

Las dos últimas tablas nunca llegaron a ser aplicadas con severidad debido a que prohibían la igualdad entre patricios y plebeyos, pues en el período en que fueron exhibidas, concretamente, en la perenne lucha de la plebe por la igualdad, las normas que estas dos últimas tablas suscitaban, como el impedimento entre el matrimonio entre un patricio y plebeyo representaban inconformidad por parte de la mayoría del pueblo, lo que las llevo a ser obsoletas con el tiempo. El resto de reglamento en estos tablones finales complementaba y consolidaba el derecho penal y privado.

Legado

Aunque algunos estudiosos insisten en que las Doce Tablas no eran exactamente el "todos iguales ante la ley" que la tradición ha afirmado y que no bastaban por sí solas para ser definidas como un código de derecho completo, no cabe duda de que sentaron las bases de lo que se convertiría en un sistema de derecho plenamente codificado en el mundo romano. A los decemviri se les debe atribuir también la creación de leyes de valor práctico, separadas de cualquier consideración religiosa, visibles para todos, y esbozadas en un lenguaje preciso con definiciones explícitas. Así, los romanos crearon un enfoque de los asuntos legales que imitarían innumerables sociedades y gobiernos desde entonces.

En síntesis

¿Qué eran las Leyes de las XII Tablas?

Las Leyes de las XII Tablas eran un conjunto de leyes inscritas en 12 tablillas de bronce creadas en la antigua Roma en los años 451 y 450 a.C. Estas tablillas solo se conservan en fragmentos, por lo que no se sabe con certeza cuáles eran todas las leyes.

¿Qué importancia tenían las Doce Tablas?

Las Doce Tablas constituyeron un primer paso hacia un sistema jurídico totalmente codificado (en contraposición a las leyes basadas únicamente en la tradición) que protegía los derechos de todos los ciudadanos y permitía reparar las injusticias. La redacción precisa de las leyes fue una innovación que se copiaría en muchos códigos legales posteriores.

¿Quién escribió las Doce Tablas?

Las leyes de las Doce Tablas fueron redactadas por un comité de diez juristas, los decemviri.

¿A quiénes beneficiaban las Doce Tablas?

Las Doce Tablas estaban destinadas a resolver las disputas entre los miembros de la aristocracia romana, pero también beneficiaban al pueblo llano (plebeyos), ya que ahora podían remitirse a las leyes escritas y reducir la influencia indebida de los aristócratas (patricios) y los sacerdotes (pontífices).

¿Básicamente de qué se trataba el contenido de este digesto?

Tablas I, II y III: Contenían el derecho procesal privado.

Tablas IV y V: Estas describían los asuntos de la familia, en donde se patentaba el poder del Pater familias en el manejo y decisiones del hogar.

Tablas VI y VII: Abarcaban el derecho de las obligaciones y derechos reales.

Tablas VIII y IX: Contenía el derecho penal, tanto público como privado.

Tabla X: Ámbito religioso, se prohibía la incineración de cualquier cuerpo en el interior de la urbe.

Tablas XI y XII: Nunca llegaron a ser aplicadas con severidad debido a que prohibían la igualdad entre Patricios y plebeyo. El resto del reglamento complementaba el derecho penal y privado.

Fuente bibliográfica

  • Gispert, C. (1999). Enciclopedia Historia Universal. Volumen II Antigüedad Clásica. La República Romana. Instituto Gallach. Oceáno Grupo Editorial, Barcelona.
  • Bagnall, R. (2012) Enciclopedia de la Historia Antigua-Roma. Editorial Wiley-Blackwell. Ed.
  • A. Cardozo, (Traductor). Cartwright, M. (2016) Enciclopedia de Historia Mundial. Las Doce Tablas. Ed.
  • Hornblower, S. (2012) Diccionario Clásico de la Universidad de Oxford. Oxford University Press. Recuperado de https://www.worldhistory.org/trans/es/1-14540/las-doce-tablas/

 




 

Más allá del Litigio. El Arte de la Convivencia Legal.

  DE LOS VALORES DEL RESPETO, LA CORDIALIDAD, LA FRATERNIDAD Y LA COLABORACIÓN ENTRE COLEGAS. El compañerismo entre abogados, un valor qu...